Pelearé hasta el último segundo y mi epitafio será: No estoy de acuerdo. Joaquín Sabina

miércoles, 18 de abril de 2012

Anhelo

Y la ví parada ahí, como todos los días que pasaba por esa esquina para ir a la misma parada de colectivo. Yo la miraba, ella me miraba a mí, me acercaba... y despertaba, siempre el mismo sueño.
Hasta que no pude más, ya no podía verla solamente en mis sueños, no podía vivir esa fantasía plástica tan lejana a la realidad o sobrellevar el día a día sin su presencia, sin poder probar sus labios o sin poder abrazarla.
Me levanté y fuí al hall, abrí la puerta, la tomé de la mano y me fuí, dejando todo atrás, familia, trabajo, bienes y amistades, pensando solamente en no volver atrás y vivir con ella. En no sentir nunca más el frío de su ausencia, en romper finalmente el cristal ficticio entre nuestras bocas.

eeeeeeeeeeeste minucuentito, lo escribí allá por el 2006. Si bien no me gusta mucho cortázar, debo admitir que me gusta el estilo que usa para escribir. Este cuento, en su momento, fue una tarea del colegio cuando leíamos al don julio.. trastocar realidad y fantasía sin un límite definido en una narración. Hoy cayó en mis manos después de que una amiga organizara su archivo de cosas viejas.. y acá está. hace más de cinco años que quería bloguearlo, así que, nada. eso.

2 comentarios:

Ale dijo...

"A Ale le gusta esto".

Anónimo dijo...

Gran texto,hiciste un buen recorte del mismo. No lo conocía y realmente lo disfruté.
Gracias.

Florentino Ariza